Sobre todo de madera
Un hombre libre toma el atajo de la acción, por fuera de las conductas pautadas; hay veces las cosas se salen de control y no siempre tomamos las mejores decisiones. No estamos haciendo terapia, sino aproximándonos al sentido de la libertad, una palabra que esta siendo manoseada en Argentina; cualquier picapiedra, básico, esta al frente de otros dando lecciones de moral, hablando de política y cuando menos lo pensas esta con el culo en una banca en el Congreso de la Nación.
¿En que se jugo? Además de hablar y llamar la atención por alguna intervención actoral en público. Se paro a cagar encima de un muerto, pateo a un jubilado en el piso, arrastro a una mujer por la calle, rocío con nafta un gato y lo prendió fuego.
Ser libre es otra sorpresa, menos cruel y sin el sadismo de los resentidos; conectar con lo impredecible, hacer lo impensado, irrumpir en la realidad con un masazo de Fuerza que trae consigo, hace cuerpo el pensar y sentir en común.
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